viernes, 10 de octubre de 2014

Laca de bombilla y otras cosas eternas y olvidadas.







La laca de bombilla se llama así porque servía (y sirve) justo para eso, para convertir bombillas transparentes en bombillas de colores. Hace unos treinta-cuarenta años era un producto estrella en las representaciones de teatro amateur o 'alternativo', cuando nadie podía permitirse una batería de focos pero sí hacérsela y conectar las bombillas tintadas por fases. 

Por supuesto que aún existe y se comercializa. A la hora de artesanías que requieren un brillo especial, es mucho mejor que los barnices y resinas al uso. Incolora, sólida, jamás cambia los colores de fondo. Su tiempo de secado es de unas 9 horas, y su resistencia muy notable. Pensemos que, cuando teñía bombillas, soportaba altas temperaturas.

Os dejo una muestra: la base es pintura acrílica, y el acabado, laca de bombilla transparente. En mi opinión personal, nos intentan vender productos de mucha menor calidad a precios más altos apoyándose en que ya nadie recuerda. Si recordamos y pedimos tales productos, conservamos la memoria, ahorramos, y transmitimos lo que sabemos.





Imagenes: Propias, bajo la misma licencia del Blog.

12 comentarios:

  1. ¿Todavía existe? Me has alegrado el día, gracias.

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  2. Claro que existe, Juan Marcos. Esa y muchas otras 'antiguallas' imprescindibles. Iremos hablano de ellas a medida que las usemos. Buena tarde alegre, buen finde y (si lo tienes) buen puente.

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  3. Regreso al pasado, la pelicula jajjajjaajaaa

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  4. Respuestas
    1. Gracias, Sebastian. Tenía más años que la puerta de la catedral, tunearlo le ha sentado bien, creo.

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  5. Anda que no pinté yo escayolas de santos en la escuela y para que brillaran laca de bombilla jajajajajaja.

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  6. Yo escayolas de figuras de belén...con laca de bombilla XDDD

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